El 3 de febrero como todos los años, se celebró la feria de San Blas en Abadiño, yo suelo ir casi todos los años y este año además de exponer mis productos he hecho un taller infantil , teniendo en cuenta que carnavales esta cerca, el taller fue de máscaras, a los chavales les encanta pintar y si además con ello realizan algo que pueden usar, pues mejor aún.
La feria estuvo bastante concurrida y la crisis se nota en las ventas por supuesto,pero es curioso, nadie perdona el talo con chorizo, ese si es el negocio perfecto y es que las tradiciones hay que mantenerlas cueste lo que cueste.
Tengo que decir algo que me dejo un poco asombrada, no había visto nunca tanta concentración de peruanos, a la entrada del pueblo se monto una hilera de tenderetes de mercadillo, que sinceramente al ir pasando por el pasillo que formaron yo tenía la sensacion de que estaba en otro país, como si de repente hubiera atravesado una pared y entrara en otro mundo.
Y cuidado, yo no tengo nada en contra de ellos, tienen derecho a ganarse la vida como los demás, pero realmente tanta concentracion desvirtua un poco el espiritu de una feria como esta que siempre se ha caracterizado por ser ganadera, agricola , artesana y de euskadi.
Pero siempre nos quedan las pruebas de bueyes para recordarnos donde estamos.
Bueno nos veremos para el año que viene, espero.





